viernes, 13 de agosto de 2010

FALTA DE CONCENTRACIÒN, UNA PROBLEMÀTICA ACTUAL DE LA EDUCACION.



Los medios y los avances tecnológicos hacen que las personas y en concreto los jóvenes se vean enfrentados a un ritmo habitual de vida mucho más rápido; en el que el celular, el computador, los dispositivos de sonido, la televisión y un sin número más de distractores roban la concentración de los estudiantes generando así una gran dificultad en la enseñanza actual. Para contraponer esta situación, el ministerio de educación ha dado a conocer a las instituciones educativas las resoluciones en las que prohíben el uso de todos estos instrumentos durante la labor de aprendizaje (a menos que estos hagan parte de ella). Sin embargo, los alumnos continúan usándolos como métodos de distracción, sin recibir adecuadamente sus clases; evitando así que el conocimiento tenga una mejor aplicabilidad por parte de si mismos. Es por eso que los educadores ven un poco mas complicada su labor puesto que el proceso de aprendizajes ve mucho más interrumpido, y si a esto le sumamos la falta de disciplina de los jóvenes a los que parece no importarles que tanto conocimiento adquieren; damos por hecho que cada día la educación disminuye sus buenos niveles.





La familia en ciertos casos también es una parte aportante a la falta de concentración de los adolescentes; dado que los problemas que se desarrollan en el hogar afectan mucho a los estudiantes, además de esto la falta de apoyo, es uno de los factores que mas influyen en esto. Por ejemplo un joven que tiene problemas, tiende a tomar el camino de las drogas, el alcohol y otros problemas sociales que facilitan la falta de amor por el estudio y por la concentración en este. Sin embargo, con el apoyo de los padres, el alumno puede mejorar y adquirir el conocimiento de una manera muy sencilla. Además, si pudiese llevar una cultura de respeto por si mismo y disciplina por su estudio, podría suceder que a la hora de recibir una clase este en la capacidad de apagar su teléfono celular por su propia cuenta y sin que el docente tenga que pedírselo recibir su clase atentamente y con los sentidos prestos a adquirir conocimiento. Es por todo lo anterior, que la concentración o mas bien la falta de esta se esta convirtiendo en un desafío para los educadores de hoy que desean que el conocimiento que alguna vez ellos obtuvieron quede como un mensaje en la juventud.