viernes, 26 de noviembre de 2010

ARTÍCULOS UNIQUINDÍO

TDAH, un problema más en los procesos de enseñanza.


Escrito por: Senith Elena Jiménez R.
 Alumna de Lenguas Modernas, Universidad del Quindío, 
2010





La vida actual exige más y más conocimientos que favorecen



un aprendizaje permanente.



DATOS ESTADISTICOS DE TDAH EN SABANETA, ANTIOQUIA
En Colombia, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es uno de los traumas de la educación. Este problema se genera en todos los ciclos de la formación estudiantil, en su gran mayoría a edades tempranas de la escolaridad afectando entre un 5% y un 10% de la población infanto – juvenil, además tres veces más  frecuente en varones. Lo anterior  genera una gran dificultad en los procesos de la enseñanza, por cuanto ello impide que los jóvenes desarrollen partes significativas en sus vidas como son las relaciones familiares, académicas y recreativas. En el caso de Antioquia, Colombia, las estadísticas del 2005 muestran que un joven con muchas falencias cognitivas, éticas y afectivas, básicas para su desempeño como profesional y ciudadano, tienen sus raíces en el TDAH.


El TDAH es un problema de comportamiento muy común durante la infancia y constituye la enfermedad crónica más frecuente del periodo escolar. Según una investigación realizada a los estudiantes entre los 4 y 17 años, matriculados en todos los colegios de Sabaneta, Antioquia; la prevalencia del TDAH oscila entre el 1,7% y el 17,8%. A nivel nacional este trastorno afecta entre un 5% y un 10% índices muy bajos con referencia a los resultados de la investigación, que muestra que en estudiantes entre los 7 – 11  años la prevalencia es de 16,9% de los 12 a los 17 años es de 14,2%, en varones es de 20,9% y en las mujeres es de un 10,1%; se concluye entonces con esto, que la prevalencia del TDAH en esta población es alta. Si abarcamos otras poblaciones, el resultado aumentaría aún más; dando por hecho que el tdah presenta índices muy altos en el país que afectan a la población infantil de manera significativa y que no son realmente estimados.

Aunque el tdah no es un problema de aprendizaje, si lo afecta de una forma directa; ya que perturba la adecuada recepción del conocimiento. Este representa  un problema complejo , debido a que aparece en edades tempranas y repercute  en la vida diaria del niño. Cabe mencionar también, que este trastorno además de afectar las primeras  etapas estudiantiles presenta la probabilidad de que persista a lo largo de la vida.
Un trastorno como el TDAH es poco detectable; puesto que se camufla entre diferentes patologías, entre las que se pueden mencionar la ansiedad, la dislexia y otras más. Tanto padres como maestros se ven engañados por este padecimiento, que en ocasiones llaman mal–crianza o resabio; lo que desata otro problema importante, y es que los padres le niegan la oportunidad a sus hijos de ser tratados medicamente. Teniendo en cuenta que este trastorno se desarrolla silenciosamente, y el hecho de que no sea tratado medicamente aumenta la probabilidad de que este persista y afecta aún más el desarrollo normal de la vida del niño.

La influencia del TDAH afecta el comportamiento del joven aumentando  el riesgo de deserción escolar y de drogadicción, convirtiéndose en una preocupación tanto para padres como para maestros. A estos últimos, se les dificulta significativamente los procesos de enseñanza, en los que la falta de atención por parte del alumno genera un importante retroceso en el aprendizaje y la educación que se le quiere y necesita brindar. Si a lo anterior le agregamos que los maestros no le dan importancia que este trastorno merece, muy seguramente el problema crecerá y pasará inadvertido.
El desempeño escolar es uno de los importantes para diagnosticar el déficit de atención; ya que este se ve muy afectado a medida que el trastorno se desarrolla. Se menciona que solo un 4% de quienes lo padecen alcanza una situación profesional. Cabe mencionarse que este problema puede tratarse farmacológicamente, para que se note menos impacto en el desempeño académico, y el joven  o niño pueda desarrollar capacidades que le ayuden a alcanzar un buen desarrollo laboral.

Diferenciar a simple vista, las situaciones y comportamientos que nos puedan ayudar  a detectar la posible presencia de TDAH es muy difícil, sobre todo si el niño es activo y dinámico. Según el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM – IV)” habitualmente; los síntomas empeoran en las situaciones que exigen una atención o esfuerzo mental sostenidos que carecen de atractivo novedad intrínsecos”. Es por ello, que actividades como leer, escuchar al maestro en clase y realizar tareas repetitivas son momentos indicados para denotar, que tan normal es el grado de atención del niño o joven.

En el país, muchos niños padecen de TDAH y pocos son tratados o si quiera diagnosticados; es por esta razón que la prevalencia en el país es “baja” y más si los métodos  para diagnosticar el TDAH no son muy efectivos. Un grupo de investigadores brasileños dieron a conocer en su publicación acerca de epidemiologia de TDAH que,” la prevalencia disminuye o aumenta dependiendo de la metodología usada para establecerla, es  por eso que determinar un grado de prevalencia es complicado y tedioso […]”. A causa de ellos muchos pacientes con este padecimiento jamás llegan a ser tratados medicamente, es más, en ocasiones no llegan a enterarse si quiera que padecen dicha enfermedad.

Teniendo en cuenta que el TDAH es un trastorno que no solo afecta la vida académica del niño sino también en la conducta  del adulto, y que este podría verse enfrentado a problemas legales. Curran S, FitzGerald M. comenta en su publicación referente a TDAH en la población de las prisiones, que “el incremento de la prevalencia de TDAH puesto que el adulto diagnosticado tiende a cometer más delitos” por esta razón es clave detectar a tiempo este patología para que pueda ser tratada y así  tener un mayor control de las conductas que desata, garantizándole en lo posible a quien lo padezca, un mayor autocontrol.

Ya que el TDAH es un problema muy común en la educación, no es raro que en otros países cause sus estragos. En estados unidos por ejemplo, el número de diagnósticos de TDAH es significativamente mayor en niños no hispanos, niños cuyo idioma principal es el inglés y niños con seguro médico. Demostrando que el déficit no distingue la población a la cual afecta, ni el estrato socio económico al que pertenezca.

En España  la situación no es muy diferente, según los datos que maneja el Doctor Francisco Montañés, Jefe de Psiquiatría del Hospital Fundación de Alcorcón, un 97% de los adultos con TDAH no están diagnosticados, un 75% de los niños con TDAH están sin diagnosticar y un 25% de pacientes que  llegan a las consultas de psiquiatría tienen un diagnóstico erróneo por parte de pediatría o por parte de médicos de primaria. Todo ello apunta, a que no somos el único país con altos índices de prevalencia en esta enfermedad, lo que nos permite comparar y buscar en conjunto con otros países, posibles soluciones para el tratamiento de este trastorno.

En Colombia no son conocidos muchos programas para niños con TDAH, sin embargo la representante a la cámara MUSA BESAILE FAYAD presentó un proyecto de ley, por el cual se establece el régimen legal de protección integral de los Niños, Niñas y Adolescentes que padecen Trastornos Por Déficit de Atención Con o Sin Hiperactividad (TDAH). Con este se pretende implementar programas que incluyan la prevención, diagnóstico, tratamientos clínicos, psicológicos, quirúrgicos, farmacológicos y otras prácticas que se requieran para el tratamiento de los niños, y adolescente que padecen esta patología. Si bien, no existen la cantidad de programas necesarios que se necesitan para lograr un éxito total en la política de ayuda a este tipo de niños podemos decir, que este sería el primer paso para alcanzar un buen nivel de atención.

Trastornos como el antes mencionado, ponen a prueba la legislación del estado que debe brindar las garantías necesarias para quienes los padecen. Está claro que en un país con tantas fallas legislativas,  tratar una enfermedad que en ocasiones no es fácil de diagnosticar se convierte en un reto para nuestra sociedad; es por ello que conocer a fondo la enfermedad y su posible tratamiento, ayuda a educadores, padres y personas que se encuentren en el entorno del paciente a tratar al niño para que este no se sienta excluido y pueda tener una vida normal. Queda en el aire, las medidas que el gobierno debería tomar para que prevalezca la igualdad y a la dignidad humana, sin discriminación alguna.


Actualmente, las sustancias más empleadas en Estados Unidos son el metilfenidato (principio activo detrás del nombre comercial Ritalina) y la d, l-anfetamina (Adderall), seguidas de la dexanfetamina (Dexedrina) y la metanfetamina; otros psicoestimulantes, de segunda línea en el tratamiento del TDAH, son la pemolina (Cylert) y el modafinilo (Modiodal). En los últimos años los fármacos de efecto inmediato tienden a ser sustituidos por otros preparados que, con los mismos principios activos, logran un efecto más prolongado, mejorando la calidad de vida de los afectados, sobre todo los escolares. En conclusión, el TDAH es un traspié para los procesos de enseñanza, que retan al educador a cabo una tarea conjunta con padres para que el alumno desarrolle sus actitudes y aptitudes de una manera normal.