Johannes el pavo real
Erase una vez un pavo real huérfano que amaba a sus semejantes y se sentía complacido de ayudar a quien lo necesitara. El había decidido salir de viaje por todo el país, primero llego Pereira, allí se encontró con una gallina llamada barbará, lastimosamente barbará era muy egoísta y creída le encantaba tratar mal a las personas, era muy déspota pero contrariamente era muy amigable con Johannes, parecía gustarle sin embargo Johannes apreciaba a sus semejantes y no estaba bien relacionarse con una gallina como esa, por eso fue que el pavo real no quiso continuar su viaje acompañado de ella ni un solo instante mas. Entre sus múltiples recorridos estaba visitar varios zoológicos para saludar algunos de sus amigos, fue así como llego a un zoológico en el que se encontraban unas viejas amigas que había tenido de pequeño en el orfanato donde había crecido eran unas lindas conejas que habían sido llevadas por el dueño del zoológico y que estaban felices de vivir allí, o por lo menos eso fue lo que Johannes pudo notar cuando las vio tan alegres en su hábitat, por un instante pensó como seria vivir allí.
Mientras él pensaba unos micos que estaban cerca lo observaban detenidamente para ver que objetos de valor llevaba pues estos eran muy ladrones, los micos se sorprendieron al ver que en su cuello llevaba una reluciente pluma de color azul turquí y algunos destellos verdes como de esmeralda, se entusiasmaron tanto que aprovecharon que Johannes estaba distraído y le robaron la0 pluma que tenía como recuerdo de su madre. El pavo se molesto tanto que salió corriendo tras los micos para tratar de alcanzarlos y así recuperar su pluma, pero fue inútil pues estos eran mas rápidos que él, al fin se dio por vencido en su intento de recuperar su pluma, sus amigas las conejas lo consolaban para que no se sintieran mal que todavía la podía encontrar si se apuraba e iba a donde el policía elefante, Johannes les agradeció a sus amigas por el apoyo y después de eso decidió ir a la estación de policía para hablar con el elefante y pedirle que lo ayudara a encontrar su pluma. El policía se vio muy presto a ayudar, le pregunto como había sucedido todo y le tomo la denuncia.
Cuando el elefante escucho la historia de Johannes, se sintió identificado puesto que esos micos le habían robado a su novia un anillo que el le había regalado y por eso la hermosa gaviota que se iba a casar con el elefante en el pasado, lo abandono. De inmediato comenzaron a recorrer la ciudad. En su búsqueda encontraron a un topo que vivía muy cerca a un bar y una prendería, el policía lo abordo y le pregunto por los micos y por la pluma, se la describió y espero su respuesta, este les dijo que había visto una pluma tal como ellos se la habían descrito mientras el compraba algo en la prendería cercana y que después había visto a los micos marcharse hacia el bar de las gatas vagabundas. Johannes decidió ir a este bar en compañía del elefante policía, que iba sin uniforme para poder capturar a los micos y extraditarlos hacia el amazonas, pues ya llevaba un buen tiempo tras ellos.
Cuando llegaron al bar, vieron a los micos ladrones de juerga gastando dinero, producto de la venta de la pluma real de pavo; Johannes se molesto, y empezó a gritarles de una manera descomunal preguntándoles donde estaba su pluma y que habían echo con ella. Los micos que ya estaban subidos de tragos se enfadaron y fue por eso, que comenzó una riña entre los micos, Johannes y el policía; pelearon por un buen rato pero como los micos estaban un poco ebrios se les facilito poder acabar con ellos, uno a uno fueron cayendo los micos, y aunque suene feo, fueron asesinados, no tenían otra opción, los micos estaban decididos a matar a Johannes y al policía y por eso tuvieron ese final; claro que Johannes no olvido lo que necesitaba así que los obligo a que antes de morir confesaran que habían hecho con la pluma y así Johannes pudo recuperar su preciado objeto. Los cuerpos de los micos fueron enviados al amazonas que era el lugar de donde provenían los micos. Allí, fueron sepultados por el santo pingüino sacerdote que se encargo de todas las exequias y del entierro; el pavo real viajo hasta el amazonas para asegurarse de que los micos fueran enterrados, para el no era molestia, pues adoraba viajar, él descubrió que el amazonas era muy bonito, era el lugar que siempre había buscado, pacifico y sin ruidos de la ciudad, había encontrado un buen lugar así que se quedó.

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